Cómo llevar a cabo un juego de craps en casa

El craps, o pase inglés, continúa sigue siendo uno de los juegos de dados más populares en todo el mundo, solo por detrás del blackjack y la ruleta. Es muy fácil montar una partida en casa. Su origen puede remontarse al Reino Unido durante la Edad Media, donde un juego llamado hazard fue popularizado miles de años atrás. Hoy en día se juegan tres tipos de craps: craps callejero, craps de casino y craps en línea.

Consigue los elementos necesarios

Un juego de craps requiere muy poco mantenimiento y materiales. Puedes ir a una tienda local que venda suministros para diversos juegos o comprarlos en línea. Todo lo que necesitas comprar son un par de dados, un tablero verde de fieltro para craps, algunas fichas de póquer y una varilla que pueda mover fácilmente las fichas por la mesa.

Define cómo serán las recompensas

Las recompensas son diferentes dependiendo de dónde se encuentre tu casino. Pero dado que estás simplemente jugando en casa, las apuestas son mucho menores y usualmente el anfitrión define cómo serán las apuestas en la mesa.

Clasifica las fichas

Antes de que comience un juego de craps necesitas clasificar las fichas de acuerdo con su color. La fichas blancas tienen el valor más bajo, mientras que las azules tienen el más alto. La ficha blanca puede ser utilizada en la mesa como la apuesta mínima, las fichas rojas pueden ser usadas para dos apuestas, y las azules para cinco.

Familiarízate con las reglas

Jugar al craps es muy sencillo. Un jugador debe hacer ya bien una apuesta de “pasa la línea”, o una apuesta de “no pasa la línea” para calificar para convertirse en tirador. El primer tiro del tirador es llamado “tirada de salida”. Si la suma de los dados es equivalente a 7 u 11, el tirador gana y tira los dados de nuevo. Si la suma de los dados da 2, 3 o 12 esto se llama “craps”, con el cual pierden su apuesta los jugadores que apostaron “pasa la línea”. Por otro lado, los que apostaron “no pasa la línea” ganan.

Si el tirador tira los dados y estos suman 4, 5, 6, 8, 9 o 10 se establece el “punto”. El objetivo del tirador es tirar los dados e intentar que salga el mismo número, y si sale un 7 antes de que esto suceda perderá su turno, y todos los jugadores que hayan apostado “pasa la línea” perderán sus apuestas. El jugador a su izquierda recibe los dados y un nuevo tirador comenzará la nueva ronda.

Lo que hace que un juego de craps jugado en casa sea diferente al que se juega en un casino es la obvia falta de un crupier, quien se encarga del dinero y se asegura de que se les pague a todos. Pero como anfitrión del juego puedes ofrecerte para realizar su trabajo y asegurarte de que el dinero esté seguro mientras el juego está en curso.

El éxito continuo y la popularidad del juego puede ser atribuido al hecho de que los mismos jugadores son aquellos que tiran los dados, lo cual les da una sensación de control sobre el resultado del juego.